Fundada en el año 1925, esta consolidada firma familiar de Montánchez destaca por su fidelidad a la tradición y a la calidad del cerdo ibérico extremeño. Su propuesta en Montánchez y Trujillo te invita a degustar jamones, paletas, lomos, lomitos, chorizos y patés artesanales, garantizando la trazabilidad y la excelencia organoléptica de cada pieza.