Alza la mirada y déjate fascinar por la singular Arquitectura del esgrafiado, un recurso patrimoniales que convierte a Valdefuentes en uno de los puntos más originales de la Sierra de Montánchez y Tamuja. Las fuentes municipales explican que esta técnica decorativa de marcada influencia morisca consiste en superponer revocos de diferente color para raspar la capa exterior y crear intrincados dibujos geométricos, cenefas y elegantes composiciones ornamentales en las fachadas. Su arraigo y persistencia en el paisaje urbano han hecho que la localidad sea reconocida con orgullo como la capital del esgrafiado, construyendo en torno a ello parte de su identidad cultural contemporánea. Para el viajero, el atractivo reside en la posibilidad de leer la historia del pueblo a través de una artesanía aplicada a la arquitectura popular, encajando a la perfección en sugerentes escapadas de ritmo lento.