Contempla la estampa más auténtica de nuestra identidad rural observando la ganadería ovina en el entorno del campo de Trujillo. Este pilar vivo de la comarca se entrelaza armoniosamente con el paisaje de dehesas y llanuras, siendo el producto de siglos de pastoreo extensivo y cuidado tradicional. La presencia constante de las ovejas merinas, una raza emblemática de la Península Ibérica conocida por su lana fina y su calidad suprema, marca el ritmo diario del campo y protege el equilibrio ecológico de estas tierras. Participa en las visitas guiadas que organizan las fincas locales para acercarte al día a día de un rebaño, conocer las instalaciones y observar las labores pastoriles tradicionales. Es una experiencia idílica para conocer el campo desde sus raíces más puras.