Los miradores destacados en este sector se sitúan en una preciosa zona de dehesa tradicional que ha visto alterada y enriquecida su fisonomía por el llenado del nuevo embalse sobre el río Búrdalo. Esta transformación ambiental dota al recurso de un doble atractivo turístico y ecológico: mantiene intacta la belleza serena de un entorno adehesado de encinas al tiempo que suma la gran riqueza biológica y paisajística que aporta la nueva masa de agua estancada a la avifauna.