Este último punto de la red se adentra en una zona de cultivos intensivos de regadío —arroz, maíz, tomates y árboles frutales— creados históricamente bajo el marco del Plan Badajoz. Las grandes extensiones de maíz y arroz otorgan un interés ornitológico de primer nivel a todo el sector ya que, especialmente durante los meses de invierno, las tablas de cultivo cosechadas e inundadas funcionan como un imán ecológico que acoge a una importante diversidad de aves limícolas, zancudas y miles de grullas comunes en busca de alimento.