Vive una jornada turística excepcional que une con gran elegancia la solera monumental con el dinamismo agroalimentario de Extremadura. La experiencia da comienzo por la mañana tras llegar a Trujillo, iniciándose con una visita guiada y una selecta cata de vinos en una prestigiosa bodega de la zona para aprender todo el proceso tradicional de elaboración desde la vid hasta la tinaja. Posteriormente, nos trasladaremos al casco histórico de Trujillo, declarado Bien de Interés Cultural, para admirar sus palacios renacentistas, iglesias y su imponente castillo medieval que vigila la llanura. Disfrutaremos de un gran almuerzo , saboreando un menú tradicional compuesto por migas extremeñas con huevo frito, filete de moraga a la plancha con guarnición y fruta o helado de postre. Por la tarde, la andadura se desplaza hacia Miajadas, capital agrícola vinculada estrechamente al cultivo del tomate, donde realizaremos una visita cultural guiada por sus principales atractivos urbanos y su tradicional mercado de abastos. Un trayecto ideal para disfrutar del turismo de interior compartiendo una mesa con raíces raíces históricas.